Vivir en la frontera

Cómo reaccionamos en algunos momentos de nuestra vida termina por definirnos. En ocasiones sentimos que hay algo que ya no resulta como antes, sentimos o tenemos las evidencias que lo que hacemos ya no es suficiente...y no es la cantidad. Trabajamos con más empeño pero algo se escapa.
Sentimos como si nuestros recursos personales, todas nuestras capacidades y habilidades ya no fuesen de la utilidad que eran antes; hemos llegado a la frontera. Al final de la realidad que conocemos. Estamos al máximo de lo que somos capaces y ya no es suficiente, y cómo los pioneros, tenemos toda la incertidumbre por delante para avanzar hacia no sabemos donde. Es un gran momento, en el que todo está por definir, pero ocurre que el temor a lo desconocido puede bloquearnos y dejarnos dando vueltas en ese punto de frontera. Cuidado con eso, puedes vivir mucho tiempo en la frontera.
Este es un momento delicado, cuando te sientes que estás ahí, porqué todos hemos sentido eso alguna vez, ¿qué haces?, ¿aceptas eso y sigues adelante?, ¿niegas lo que está sucediendo? Es revelador darse cuenta cómo para sobrevivir tenemos que seguir haciendo una serie de cosas y en cambio para crecer tenemos que hacer otras que nos cuestan más y nos exigen mayores entregas.
Date permiso y cruza al otro lado, lo que queda por descubrir es siempre más grande, más brillante, más pleno...suerte.

Calidad Humana

Esto marca la diferencia. Muchos de los expertos que encontraréis por ahí le llamarán identificación con los valores, ponerse la camiseta, tener las “core competencias”, en fin un montón de cosas. Puede que todo esto sea cierto pero yo me refiero a otra cosa.
Me refiero a esas personas que a menudo pasan desapercibidas, que no hacen ruido, que no forman parte de ningún grupo especial dentro de la organización, que en la gran mayoría de ocasiones no ocupan puestos de responsabilidad.

Esas personas a las que les gusta su trabajo, que lo hacen bien y se entregan a él; con independencia de los planes de recursos humanos, de los incentivos que tienen (y que la mayoría de las veces no tienen), de los sistemas de gestión múltiples (competencias, DPO, DPV), de sus salarios de lo más normal; hacen lo que deben porqué creen que tienen que hacerlo por encima cualquier consideración, lo hacen porque están seguros que su aportación suma, porque creen en lo que hacen.

Son estas personas en su conjunto, las que no salen en los anuarios, ni en las fotos de familia, las que con su labor constante y discreta dan consistencia, continuidad y estabilidad a la realidad empresarial.

Reconozco que después de 10 años de consultor de recursos humanos y una mentalidad muy orientada a la tarea, en mucha ocasiones he sufrido los efectos secundarios del rol en el sentido de tener que implantar un programa de procesos, de desempeño u otros y olvidar que existen personas al otro lado. La paradoja de trabajar para las personas y en ocasiones olvidarte de ellas y trabajar para resolver tu encargo. Estas mismas personas que cuando las encuentras en “tu proyecto” , muestran tal sentido común y sabiduría que no puedes hacer otra cosa que reconocerlo y tomar un poquito más de conciencia.

Esta calidad humana que todos tenemos pero sólo algun@s ponen con todo el cariño en sus ocupaciones es lo que al final marca una diferencia importante en los resultados. Gracias a los que hacéis esta entrega y gracias también a los responsables y directivos que generan escenarios dónde las personas sigan teniendo ganas de hacerlo.
Hasta pronto.

Sant Jordi

Avui és Sant Jordi una festa extraordinària que ha esdevingut amb el temps la festa de tots; els qui s'estimen es regalen roses i llibres. Es recorden així la importancia de dir-se que s'estimen, de la cultura, de tenir cura de les flors que en certa mesura tots sóm (preciosos i tendres alhora però també amb espines que podem utilitzar per defensar-nos). Bé, gaudiu de la festa; que saber gaudir de moments com aquest també forma part del procés aprenentatge que tot hem de fer per alegrar-nos de ser.

Us deixo un petit poema del mestre Maragall (al link del nom podeu sentir audillibres)

La diada de Sant Jordi
és diada assenyalada
per les flors que hi ha al mercat
i l'olor que en fan els aires,
i les veus que van pel vent:
"Sant Jordi mata l'aranya".
L'aranya que ell va matar
tenia molt mala bava,
terenyinava les flors
i se'n xuclava la flaire,
i el mes d'abril era trist
i els nens i nenes ploraven.(...)
Quan el Sant hagué passat
tot jardí se retornava:
per'xò cada any per Sant Jordi
és diada assenyalada
per les flors que hi ha al mercat
i l'olor que en fan els aires

.Joan Maragall

La excelencia ¿un tema de hábito?

¿Alguna vez has considerado que a fin de cuentas la mayoría de nuestras ocupaciones son hábitos? Las horas de sueño que nos dedicamos, el ejercicio que hacemos o no, cómo los planificamos las tareas o prioridades, el fin de semana o equilibrio ocio-negocio.
Decía Aristóteles que para hacer bien alguna cosa tienes que dedicarle un tiempo importante de entrenamiento, y por esta reflexión llegaba a la consideración que la excelencia es más un hábito que un don o "loquequieraquesea" innato.
Será por esto que cuando uno es bueno en alguna cosa, cada vez és mejor y mejor en eso y la diferencia que lo separa de los que son sólo normales resulta más sutil y a la vez marca una diferencia mayor ; es como que el diferencial de excelencia crece de forma exponencial entre los excelentes y los normales. Esto se ha visto en estudios de desempeño empresarial.
Será por esto que resulta tan dificil ser muy bueno en varias cosas; que al fin y al cabo la vida no te da mucho tiempo para ser maestro en distintos artes (H.Gardner, el de las inteligencias múltiples habla de 10 años para tener maestria en alguna cosa. Uf.!! mucho tiempo ,¿no?) y que una/o tiene que decidir en dónde pone su atención y energía; en ser un generalista buenecito o en ser un especialista excelente.
Cómo pretendía un jefe mio "ser especialista en muchas cosas" no se puede sostener a largo plazo. Es demasiada la complejidad.
Un saludo.

¿Para qué una visión?

Existe un cuento en el que un maestro budista le pregunta a su discípulo para que sirve una puesta de sol; el alumno sorprendido y con muchas ganas de dar una respuesta razonable empieza a considerar los beneficios inmediatos de una puesta de sol, sus reflexiones le llevan a considerar...
- No se puede comprar ni vender, ni regalar.
- No se puede comer.
- No te la puedes llevar a casa.
- No la puedes hacer desaparecer si no te gusta.
- no puedes....

El almuno se dirige a su maestro con convicción y le dice "maestro una puesta de sol no sirve para nada"; con una sonrisa compasiva el maestro mira al alumno y le dice " una puesta de sol sirve para caminar"; es una imagen que nos guía y nos marca un camino. Para eso sirve.

En muchas ocasiones tendemos a pensar en si las cosas están bien o mal. Para hacerlo comparamos lo que sucede, lo que nos pasa o lo que nos cuentan con alguna referencia interna de lo que entendemos que debe ser. Para ir a una entrevista de trabajo nos vestimos de un modo determinado porque pensamos que eso es lo que se espera (ajustamos nuestra indumentaria a una imagen interna de lo que debe ser). Todos tenemos esta visión, con mayor o menor conciencia de visión de cómo deben ser las cosas.

¿Y tu? ¿Te has preguntado cómo es tu visión en relación a tu vida? ¿Cómo quieres que sea tu trabajo, tu familia, tus relaciones afectivas? La vida va, aún sin sentido de visión. Puedes vivir tu vida o ser vivido por ella; al fin y al cabo el tiempo va a transcurrir igual, pero un sentido claro de tu visión y una profunda conexión con ella puede ayudarte a construir el tipo de vida que sueñas.

Bueno, esto es sólo una idea, no tiene porqué tener sentido o ser cierta en ningún caso pero sino tenemos claro hacia dónde vamos, ¿cómo vamos a llegar?
Un saludo.
Toni